*El bajo peso al nacer es uno de los principales condicionantes.
*El niño nacido de madre analfabeta tiene 6 veces más posibilidades de morir.
La directora de Maternidad e Infancia de la Provincia, Susana Beguier, reveló la existencia de un preocupante cuadro en torno a la mortalidad infantil en las zonas más inhóspitas de Jujuy, indicando que se necesitan estrategias para buscar, detectar y atender a las madres y niños con riesgo biológico y social.
En el marco del Congreso Regional de APS del NOA, la funcionaria señaló que de los bebés nacidos vivos en el año 2.007, el 70 % nació en establecimientos públicos y el 30 % en establecimientos privados y hay un porcentaje menor de nacimientos en hogares o en otro lugar diferente al domicilio (ambulancia, vía pública, etc.).
Con relación a la efectividad del control prenatal -de acuerdo a datos recabados del Plan Nacer- Beguier observó que la calidad del parto no es la adecuada ya que en sólo un 57 % de las embarazadas controladas figuraba el dato de VDRL. “Esto nos alertó porque pensamos que se trata de un déficit de registro, lo mismo que la vacuna antitetánica que tiene un 75 % de registro de acuerdo a la información que tenemos”, indicó la profesional.
Con relación al número de embarazo y número de controles, desde el año 1997 hasta 2.006 se observa un aumento en la cantidad de controles prenatales: en el año 2.000, se registra un 75,2 % y en 2.006 un 84,9%. Pero la realización de los cinco controles prenatales alcanza sólo un 15,9 %.
En cuanto a la captación temprana del embarazo, el 53 % de las embarazadas registradas fueron captadas antes de las 20 semanas de edad gestacional.
Mortalidad
Al referirse a la mortalidad infantil, Beguier informó que la zona del departamento Manuel Belgrano, la zona del Ramal y de los Valles registran el mayor número de niños fallecidos.
Sin embargo, la funcionaria advirtió que, sin embargo, este dato debe ser comparado con la densidad poblacional de cada zona. Dijo que en la Puna hay 1,7 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que en la zona central de Jujuy hay un promedio de 113 H/Km.2.
”Cuando observamos las defunciones infantiles según lugar de residencia de la madre, expresada en tasas, la zona de la Puna tiene tasas altísimas, porque la densidad poblacional es menor”, señaló, explicando que “un muerto en la Puna representa más mortalidad que un muerto en el Ramal o en la Capital”.
Seguidamente indicó que la “zona roja” en mortalidad infantil es la Puna y la Quebrada, donde los índices son más elevados.
Con relación a la proporción de nacidos vivos y defunciones infantiles, se observa que la proporción de nacidos vivos menores de 2.500 gramos se han consolidado desde 1998 a 2007 en un 6,6 %, mientras que la proporción de defunciones infantiles registra un porcentaje acumulado de 50,8 % de esta población. Es decir que en 2007, este porcentaje de niños fallecidos correspondió a niños menores de 2.500 gramos.
La proporción de nacidos vivos y defunciones infantiles en niños menores a los 2.499 gramos son los que en mayor porcentaje aportan a la mortalidad infantil, recalcó.
Otro de los datos reveladores es la tasa de mortalidad infantil según el nivel de instrucción de la madre.
”Un niño nacido de una madre analfabeta tiene seis veces más posibilidades de morir que un niño con una madre que tenga algún tipo de instrucción. Del 30 % de nuestros fallecidos en el año 2007, sus madres sólo tenían el primario completo”, indicó.
La mortalidad infantil según la edad de la madre también es una información a tener en cuenta, porque según Beguier la mortalidad está concentrada en madres más jóvenes.
”Entre 10 a 24 años, ocupan la mayor cantidad”, puntualizó.
Asimismo, indicó que se registra una disminución de defunciones de nacidos vivos en instituciones públicas, mientras que se mantiene en las instituciones privadas al igual que los niños nacidos en domicilios.
Con relación a las causas de defunción en niños menores de un año, mencionó las afecciones perinatales, anomalías congénitas, infecciones respiratorias agudas (en especial obstrucción no especificada de la vía aérea) “y es llamativa la cantidad de muertes mal certificadas, porque hay un alto porcentaje de niños que se mueren en sus domicilios y en la defunción ponen obstrucción de la vía aérea, asfixia, aplastamiento o muerte súbita”.
Por ese motivo, se decidió implementar como estrategia el análisis de las muertes de los niños a fin de determinar la causa real de deceso.
Tras referirse a las estrategias necesarias para reforzar la reducibilidad de las muertes, la profesional dijo que el bajo peso al nacer es el principal condicionante de la mortalidad infantil, que está en estrecha relación con la cantidad y calidad de controles prenatales y la detección de factores de riesgo.
Asimismo, las patologías maternas previas concomitantes con el embarazo son condicionantes del bajo peso al nacer.
Cómo reducir la mortalidad
Según Beguier, las estrategias para reducir la mortalidad infantil deben incluir la búsqueda activa de la embarazada de riesgo y un control prenatal adecuado en cantidad y calidad; corticoides prenatales; derivación oportuna y nacimientos en maternidades adecuadas al nivel de riesgo detectado.
También mencionó la necesidad de una búsqueda activa y atención del niño con criterio de riesgo biológico y social; seguimiento de la patología hasta su resolución, entre otras medidas.
Fuente: Periódico LEA